¿Pude ponerme más triste en ese autobús?
Quise no tener venas del estómago para arriba.
La del cuello casi asoma y te dice adiós.
¿Quién cambió mi corazón por un reloj sin pilas?
Venir de la realidad y ver
que todo en todas partes
es mentira.
¡Qué defraude!
Buscar mil maneras de quererte sin dolor
para no dar con ninguna.
La confianza es un chicle que
si se estira se rompe y tienes dos.
Fuiste un contraluz bien iluminado
entre mis costillas...
Un rumor del que disfruté.
Ayer moví aquella ficha
y volví a caer en el juego
de extrañar.
Y no sé ni porqué.
Ni qué me diste, ni qué te llevaste.
Ni porqué fuimos como no éramos.
Tanto miedo, tanta duda.
Tanta locura no es bueno.
Nos invaden unos tiempos de escasez emocional, de frío mental, de estatuas marmóreas que andan por las calles de siempre, en el planeta de siempre... Aquí, donde nada es suficiente, donde todo pasa desapercibido, donde no existe juicio real ni valores justificados... una sardina cualquiera está dispuesta a gritar... aunque sólo la escuchen las de su misma lata. Porque señoras y señores... podremos perderlo todo pero también no callar nunca, la palabra es omnipotente... siempre lo fue.
Evolution homosapien

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